La mirada


Recuerdo esos días. Sin duda es uno de los trabajos más gratos que he hecho (a pesar de que, dada mi capacidad para lo práctico, acabara costándome dinero en un momento en el que no me sobraba).Durante varias jornadas y acompañando a un DJ (canela pura) y a un orientador trabajamos con diferentes chicos y chicas procedentes de Centros Sociolaborales. Sé, por experiencia, a quiénes destina el sistema educativo para salir de él anticipadamente y dirigirlos a esa otra formación. Pero no vengo aquí para hablar de esto.

Mi parte de trabajo consistía en fotografiar a los grupos y a las personas que formaban parte de ellos. Tenía que invisibilizarme al máximo. Luego, al final de la sesión, les hablaba de lo que hab´ía estado haciendo y entrábamos en un debate sobre la identidad, la persona, el ser como ser humano.

Fueron muchas las fotos que tomé y pronto me decanté por intentar captar miradas. La mirada. Siempre algo tan hermoso y multiforme. La mirada es creación. La mirada es pregunta. La mirada es deseo... Y la mirada, también y sobre todo, es una forma de ir al encuentro de esa persona que a partir de ese momento en el que la miras deja de ser el otro.

En la mirada de chicos como éste se puede viajar a través de sus sueños y de sus pesadillas. Se sabe que la mayor parte de sus sueños son eso, sueños; pero que practiamente la totalidad de sus pesadillas son reales. Mirad su mirada. Adentraos en su mirada. Dejad que ella os haga las preguntas. Tantas preguntas y todas apuntando hacia lo mismo, ¿qué podemos pensar de una humanidad que permite que existan personas que son tenidas por los otros, los que no son como nosotros, ¿no son seres humanos, no son personas?. Qué podemos pensar de una sociedad que permite que la historia de chicos, tal vez no éste pero sí como él, se reduca a unas siglas que son estigma. Qué fácil resulta decir mena (en minúscula, claaro). Qué terrible es ser consciente de lo que significa serlo o de lo que supone permitir que lo sean.

En el conjunto de fotos de miradas había un hermoso libro que no me atrevo a hacer. Primero porque no cuento con el soporte económico para llevarlo a cabo. Segundo porque en ese momento no tuve el cuidado de pedirles permiso para que su mirada figurara en un libro. Pero da igual: de alguna manera todo el libro está resumido en esta mirada.