E LA NAVE VA


Odiseos a su pesar. Como ya escribí en otra de las entradas de este mismo blog. Naúfragos de mil vidas rotas por la enfgermedad moral del mundo. Y su nave es siempre parecida. Cada una de estas personas es una vida rota, un vida despreciada, y sus naves son las mismas. No regresan a Itaca alguna. Van, simplemente marchan.